15 julio 2009

Acción

La infancia de B transcurrió marcada por la pasiva. En su familia era habitual oír frases como "el mantel ha de ser sacudido" o "la geometría debe ser aprobada con margen". Pronunciadas en alto estas oraciones, ni B ni V se daban por aludidos, de modo que ambos hermanos se hicieron expertos en lanzar balones fuera. Con el paso del tiempo B heredó la portería de su padre y siguió abusando de la pasiva; el ascensor debía ser fregado, el picaporte reparado y las vacaciones decididas por sus amigos. Y sucedió que, apoyado en el portal, fue coincidiendo con una chica que paseaba a un podenco juguetón; hablando congeniaron y hablando se enamoraron, pero no se dijeron nada. K, que era jueza y sabía tomar decisiones, confiaba en que B fuese valiente (éste esperaba a que el paso fuera dado, las intenciones declaradas y el giro a la felicidad otorgado sin esfuerzo). Ayer charlaban cuando vieron llegar una furgoneta que venía a instalar el portero automático; entonces B se abalanzó sobre K, le dijo te quiero y el podenco ladró.

L A M I C R O S C O P I S T A ©

8 comentarios:

Oli dijo...

Yo creo que el podenco estaba celoso.*


OLI I7O

* ¿Basado en hechos reales?

Julia dijo...

Sí. No sabes cómo son los podencos.

Andrés dijo...

Brillante, Julia: enhorabuena.

A veces las malas costumbres pasivas, esas que hacen parecer que la vida no tenga que ver con uno, pueden desaparecer de un plumazo el día menos pensado, aunque sea después de años: eso sí, se ha de ser bien valiente, y parece que nuestro héroe lo es, ¿no? Un abrazo cordial, AM

Julia dijo...

Muy buena tu frase, Andrés, eso de que la vida no tenga que ver con uno suena aterrador...

Andrés dijo...

Bueno, no nos aterremos demasiado ;) Bonito libro de la editorial GG. Hablamos, AM

Julia dijo...

Me compré el libro porque me gustó la edición. En el VIPS. El contenido está curiosito.

Andrés dijo...

Está muy bien comprarse libros por la edición: dice cosas buenas del editor y del comprador. Abrazos, AM

Fanny Brice dijo...

Siempre recordaré a nuestra profesora de latín (hoy jubilada activa y, sin embargo, amiga) hablando del más que frecuente uso de la pasiva en la lengua del Imperio Romano; decía que nosotros debemos de ser muy activos porque apenas la usamos.

Julia, saludos por activa y por pasiva.