14 noviembre 2008

Adivina

De pronto sintió que, en algún lugar de la casa, había una ventana tapiada. Fue golpeando las paredes para definir, en función del sonido, la densidad escondida tras la capa de yeso. Toc, toc. Compacto. Toc, toc. Compacto. Por un momento pensó que se trataba de una falsa alarma; sabía que a veces uno se afana en encontrar ventanas, o incluso en crearlas a base de empellones, como hacen los topos. Toc, toc, compacto. Pero al llegar a la pared del salón la respuesta fue distinta. Semihueco. J bajó a la ferretería, donde compró un punzón y una bolsa de escombros. Fue picando el gotelé y observando con placer cómo éste se desprendía en una nube de postillas. En cuanto pudo acceder al espacio metió la mano; tocó algo rígido y cuadrado. Sin mirar, J lo palpó para adivinar el título.

L A M I C R O S C O P I S T A ©

4 comentarios:

Oli dijo...

Permíteme el "taco", pero...

¡REHOSTIÁAAA!


OLI I7O

Anónimo dijo...

Llevo agujereadas todas las paredes de mi casa y no encuentro nada más que pajaritas de papel...:)

Un blog excelente.

Ícaro.

Fanny Brice dijo...

Qué raros
espíritus
emparedados
entre las kalendas y los idus...

Julia dijo...

Así me gusta, Ícaro, que dejes volar a las pajaritas.

Y Fanny que se nos pone escritora, asombrada me tenéis.